Presenta la Secretaría Ejecutiva del SIPINNA lineamientos generales sobre la información y materiales para la difusión entre niñas, niños y adolescentes

foto taller

*Se resalta la obligación de la protección de datos personales y el Estado de Derecho de niñez y adolescencia.

*Periodistas y comunicadores son aliados estratégicos para cambiar paradigmas respecto a los derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

*En Quintana Roo, el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes es encabezado por el Gobernador Carlos Joaquín.

Con el objetivo de sensibilizar sobre las vulneraciones hacia los Derechos de niñas, niños y adolescentes (NNA) se realizó la presentación de los lineamientos generales y el taller “Comunicación con perspectiva de niñez y adolescencia” ante medios de comunicación.

Norma Gabriela Salazar Rivera, Secretaria Ejecutiva del SIPINNA Quintana Roo, explicó que esta población es titular de derechos, sin embargo, no siempre son tomados en cuenta.

“Estamos trabajando en romper paradigmas, niñas, niños y adolescentes no son sujetos de protección sino titulares de derechos, en el Estado vamos consiguiendo que sean considerados como ciudadanos plenos, con derechos y con obligaciones, por eso presentamos ante los medios esta reglamentación, al tener a los medios como aliados, podemos cambiar esos paradigmas”, indicó.

La Coordinadora General de Comunicación del Gobierno del Estado, Haidé Serrano Soto explicó que para el gobernador Carlos Joaquín es prioridad garantizar los derechos de niñez y adolescencia que están reconocidos en la Constitución, de ahí la importancia de que gocen de garantías individuales.

Dijo que es fundamental difundir y extender el protocolo de protección a las niñas, niños y adolescentes en todo el estado y para lograrlo se requiere de la participación de los medios de comunicación.

Por su parte, Valeria Berumen Ornelas, Directora de Estrategia, Inclusión Digital y Mediática en la Secretaría Ejecutiva del SIPINNA, comentó que en este taller se analizan diferentes perspectivas de malas prácticas en medios de comunicación que, por omisión o desconocimiento, se producen en la generación de contenidos sobre niños y adolescentes.

Entre las malas prácticas más comunes destacó: la difusión de datos personales, la no protección del derecho a la intimidad, el no respetar el derecho a participar al no tomarlos en cuenta como se haría con una persona adulta y respetarles su decisión de no participar, así como no explicarles para que se requiere su participación y en donde aparecerá.

"El error más común es la no protección del derecho a la identidad, toda vez que la información que se aporta en muchas ocasiones son datos personales como domicilio, edad, nombre y su propia imagen, el dar datos contextuales pueden llevar a la identificación de la persona, por lo que en ese tenor lo importante es proteger a estos sectores, sean víctimas o victimarios", señaló.

En este sentido destacó la importancia de que periodistas y representantes de los medios de comunicación se informen, asesoren y capaciten, pues siempre es necesaria la retroalimentación, en el sentido en que la legislación cambia constantemente y el cambio social es de manera más paulatina.

“Es un trabajo complejo pero necesario”, resaltó.

También mencionó la estigmatización de criminalización, en el caso de los adolescentes, o sublimación al etiquetarlos como “angelitos”, “inocentes”, con lo que se modifica la percepción con la que se comunica.

“Lo primero que tendríamos que hacer como representantes de los medios de comunicación es acercarnos la información necesaria para ver de qué manera podemos hacer mejor nuestro trabajo, porque esta agenda no es solo ponernos condiciones sino también abrirnos a temas, cuando hablamos de perspectiva de derechos".

Recordó que este taller se ha llevado a diferentes estados y se ha replicado 35 veces, en el sur, centro y norte del país, con el objetivo de que las Secretarías Ejecutivas de los SIPINNAS estatales puedan replicarlo en los municipios por lo que reconoció el interés del gobierno del Estado en participar y apoyar activamente estos esfuerzos.